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¿Por qué disfrutamos tanto con la música?

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Foto: Pixabay

Un estudio liderado por la Universidad de Bergen (Noruega) indica que el placer que genera la música deriva de la combinación correcta de incertidumbre y sorpresa que se siente ante la sucesión de acordes en las canciones.

“Es fascinante que los humanos puedan disfrutar de una pieza musical simplemente por cómo se ordenan los sonidos en el tiempo”, dice Vincent Cheung del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y Cerebrales Humanas, Alemania y autor principal del trabajo que publica la revista Current Biology.

Hasta ahora, no se sabía por qué nuestras expectativas sobre una canción pueden provocar placer ya que, según los autores, la mayoría de los estudios se centraban solo en la influencia del factor sorpresa.

“Las canciones que encontramos agradables son probablemente aquellas que logran un buen equilibrio entre saber lo que sucederá después y sorprendernos con algo que no esperábamos. Comprender cómo la música activa nuestro sistema del placer en el cerebro podría explicar por qué escuchar música nos ayuda a sentirnos bien”, añade Cheung.

Para evaluar conjuntamente los indicadores de expectativa y sorpresa, los investigadores estudiaron 80.000 acordes en 745 canciones clásicas de pop recogidas por la revista Billboard.

Inteligencia artificial para estudiar el cerebro

Utilizaron un modelo de aprendizaje automático (una rama informática de inteligencia artificial) para cuantificar matemáticamente la incertidumbre y la sorpresa que provocaba en los oyentes la progresión de estos acordes.

Además, quitaron la letra y la melodía de las canciones para evitar que los oyentes pudieran reconocerlas. “De hecho, ningún participante lo consiguió”, dijo Stefan Koelsch, profesor de la universidad noruega y autor principal del estudio.

Los investigadores utilizaron la resonancia magnética funcional (que permite mostrar en imágenes las regiones cerebrales activas) y encontraron que el placer musical se reflejaba en tres regiones cerebrales: la amígdala, el hipocampo y la corteza auditiva.

Estas regiones tienen un papel importante en el procesamiento de las emociones, el aprendizaje y la memoria, y el sonido, respectivamente.

Los resultados, publicados en la revista Current Biology, muestran que los individuos disfrutaban mucho con una canción cuando creían que sabían lo que venía a continuación y finalmente no se cumplían sus predicciones, es decir, cuando se sorprendían.

Por otro lado, cuando no sabían lo que vendría después, apreciaban más que los acordes posteriores no fueran sorprendentes. Por tanto, lo importante es que haya equilibrio en la combinación.

“Probablemente, muchos compositores como Bach o Mozart ya conocían la conexión exacta y por eso fueron tan exitosos. Pero es posible que en el futuro veamos más música producida mediante inteligencia artificial y que los algoritmos se basen en gran medida en nuestros actuales hallazgos”, declara Koelsch.

 


Fuente

¿Por qué disfrutamos tanto con las canciones?” por María Marín – Agencia SINC – Licenciado bajo CC BY 3.0

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